La globalización es un instrumento que busca estandarizar la cultura, así como dice Mattelart, se trata "la MacDonalización". Desde la perspectiva agroecológica y de la cultura en general, esto se materializa en la acción de las corporaciones transnacionales que intentan mercantilizar a las semillas para limitar sus variedades, con lo que se impacta profundamente la nutrición y las tradiciones gastronómicas de los pueblos.
Pero también se traduce en un intento por aplastar y borrar los sistemas de conocimientos locales, que son invalidados y catalogados como "rudimentarios" o "poco científicos".
Sobre estos temas habla Vandana y también se refiere al importante papel de las mujeres en estos procesos. Las ecofeministas consideramos que el mismo motor que mueve la devastación capitalista de la tierra es el que mueve las actuaciones patriarcales que intentan subordinar a las mujeres. Es por eso que desde estos movimientos, la palabra y la sabiduría de las mujeres --constantemente invisbilizadas y violentadas por el patriarcado-- adquiere un lugar central.
En el Festival Internacional Kokopelli-Pachamama, Peru 2012
Conocimiento Tradicional, Biodiversidad, la Universidad de las Abuelas
La semilla se reconoce como unidad de conocimiento y lugar en donde se resguarda toda aquella memoria ambiental y cultural acumulada por muchos siglos ya. Dentro de ellas existe prueba irrefutable de que el binomio naturaleza-humanidad no existe y que más bien que las dos son parte una de una sola. Idea que al reconocerla y difundirla (recordarla más bien)puede resultar incómoda para ciertos grupos y corporaciones que sacan provecho de este olvido para lucrar de él. La semilla se destaca como uno de los símbolos de resistencia y libertad porque nos recuerda que la vida puede desarrollarse de forma diferente, que en sus ciclos existe la sabiduría para la toma de decisiones, que las reglas pueden ser otras a la que las dictadas por el mercado y que ese tipo de conocimiento pertenece al todo.
ResponderEliminarLa globalización como monocultivo , plantea Shiva y la compañera Erika. De la mano de esto va la privatización total de la vida en todas sus formas, desde plantas, hasta especies marinas. La economía casino especula y juega con sus mismos cimientos, es una gran contradicción, pero así funciona hoy. Con las semillas y plantas la lógica de alterarlas genéticamente para luego patentarlas y vender todos los productos derivados de las mismas a precios sumamente altos. La lógica del libre mercado, que como sabemos es falsa, se encarga de legitimar toda acción privativa contra las semillas y demás productos de la industria alimentaria. Hemos llegado a un punto como bien lo dice Erika, que nos quieren hasta homogenizar el tipo de semilla que consumimos, se está matando la heterogeneidad de la misma naturaleza, la están estandarizando al igual a como lo hacen con nosotrxs. De ahí el debate que hay detrás de los alimentos transgénicos, ya que además de causar graves daños a la salud humana como por ejemplo el cáncer, priva a las personas de que produzcan, comercien y consuman alimentos naturales, orgánicos, sin químicos pesticidas o alteraciones genéticas. Cabe observar el negocio que se esconde detras de todo esto. En Costa Rica por ejemplo, es prohibido por ley hacer fumigaciones con orgánicos, se tiene que realizar obligatoriamente con químicos, aunque eso deje estéril a los pilotos de las avionetas o personas que trabajan y viven cerca de esos lugares o grandes plantaciones. Existen grandes corporaciones y consorcios que tienen los mercados de fertilizantes y son apoyados por las leyes de los países aunque sea de forma indirecta. Otra consecuencia humana de la globalización como argumentaría Bauman. ¿Cómo resistir ante estas situaciones? ¿Qué mecanismos implementar para contrarrestarlos?
ResponderEliminar