Es lamentable y deprimente ver como un sistema económico basado en la explotación de todos los medios de producción en beneficio de los intereses de ciertos sectores, no solo crea desigualdad entre los seres humanos, sino que los excluye por completo, pasando por encima de los derechos fundamentales al que toda persona, por el simple hecho de su condición humana merece.
Está claro que los derechos humanos no están garantizados para los pobres, es difícil ser libre ante una estructura que promueve la concentración del poder y la riqueza, convirtiendo al planeta, en una sociedad excluyente que desecha lo que para el sistema no genera liquidez, cosificando a la persona, se es ser humano entonces, en la medida de su capacidad adquisitiva, todo por el delirio de poder ¡qué tristeza!
Definitivamente urge una transformación en las sociedades actuales, porque en vez de haber entrado en un etapa de modernismo caímos en un proceso retrógado para la humanidad.
Concuerdo con Leti, evidentemente al sistema poco le importa las personas que se encuentran en condiciones vulnerables, pero si las necesitan para poder explotarlas, y una vez exprimidas se convierten en desechos. Nos encontramos en una sociedad en que todo lo que tocamos lastimosamente se convierte en basura en pos de la acumulación desmesurada.
Lo que prevalece es la acumulación de capital sobre la calidad de vida de las personas, por lo que, son cosificadas con el objetivo que puedan ser mercancías canjeables y por tanto mercadiables para el sistema.
Ya que se nos pide que pensemos en lo "global" y veamos el "todo", hay que ver no solamente las cosas "buenas" o "bonitas" de la globalización, sino estaríamos cayendo en una "parcialidad" que el mismos discurso oficial estaría contradiciendo, así que es menester exponer algunas verdades "ocultas" de esta etapa de imperialismo contemporáneo. Para ello deseo compartirles el siguiente video:
http://www.youtube.com/watch?v=zep0HZTZNjU
Como bien el profesor nos ha enseñado en este curso y como bien lo refleja el video que les comparto, el neoliberalismo y la globalización no son "fenómenos" que llegan por generación espontánea o por "evolución", son modelos que se imponen a la fuerza, contra la voluntad del pueblo en muchas ocasiones, pero eso sí, utilizando técnicas cada vez más sofisticadas e inteligentes de dominio y control sobre las masas. El video la Isla de flores demuestra cómo se trata al ser humano de una forma racional-instrumental, como mercancía, como un medio para alcanzar un fin, que en este caso es la acumulación infinita y la devastación del medio ambiente. Es una manipulación tal de la vida, las emociones y los sentimientos en función de un objetivo económico meramente. También está presente todo el tema de la división del trabajo que critica Marx y la división social con clases y estratificaciones con objetivos e intereses algunas veces opuestos otras comunes, aunque parece que en el siglo XXI, todas las clases desean lo mismo, lo que hay es una guerra por el poder, pero no para cambiar radicalmente la realidad y el mundo, sino para darle continuidad y mantenimiento al orden existente, las alternativas dice Boaventura, deben buscarse en los puntos de fractura y exclusión del sistema actual, porque de lo contrario, es muy difícil encontrar soluciones reales.
Es lamentable y deprimente ver como un sistema económico basado en la explotación de todos los medios de producción en beneficio de los intereses de ciertos sectores, no solo crea desigualdad entre los seres humanos, sino que los excluye por completo, pasando por encima de los derechos fundamentales al que toda persona, por el simple hecho de su condición humana merece.
ResponderEliminarEstá claro que los derechos humanos no están garantizados para los pobres, es difícil ser libre ante una estructura que promueve la concentración del poder y la riqueza, convirtiendo al planeta, en una sociedad excluyente que desecha lo que para el sistema no genera liquidez, cosificando a la persona, se es ser humano entonces, en la medida de su capacidad adquisitiva, todo por el delirio de poder ¡qué tristeza!
Definitivamente urge una transformación en las sociedades actuales, porque en vez de haber entrado en un etapa de modernismo caímos en un proceso retrógado para la humanidad.
Concuerdo con Leti, evidentemente al sistema poco le importa las personas que se encuentran en condiciones vulnerables, pero si las necesitan para poder explotarlas, y una vez exprimidas se convierten en desechos. Nos encontramos en una sociedad en que todo lo que tocamos lastimosamente se convierte en basura en pos de la acumulación desmesurada.
ResponderEliminarLo que prevalece es la acumulación de capital sobre la calidad de vida de las personas, por lo que, son cosificadas con el objetivo que puedan ser mercancías canjeables y por tanto mercadiables para el sistema.
Ya que se nos pide que pensemos en lo "global" y veamos el "todo", hay que ver no solamente las cosas "buenas" o "bonitas" de la globalización, sino estaríamos cayendo en una "parcialidad" que el mismos discurso oficial estaría contradiciendo, así que es menester exponer algunas verdades "ocultas" de esta etapa de imperialismo contemporáneo. Para ello deseo compartirles el siguiente video:
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=zep0HZTZNjU
Como bien el profesor nos ha enseñado en este curso y como bien lo refleja el video que les comparto, el neoliberalismo y la globalización no son "fenómenos" que llegan por generación espontánea o por "evolución", son modelos que se imponen a la fuerza, contra la voluntad del pueblo en muchas ocasiones, pero eso sí, utilizando técnicas cada vez más sofisticadas e inteligentes de dominio y control sobre las masas. El video la Isla de flores demuestra cómo se trata al ser humano de una forma racional-instrumental, como mercancía, como un medio para alcanzar un fin, que en este caso es la acumulación infinita y la devastación del medio ambiente. Es una manipulación tal de la vida, las emociones y los sentimientos en función de un objetivo económico meramente. También está presente todo el tema de la división del trabajo que critica Marx y la división social con clases y estratificaciones con objetivos e intereses algunas veces opuestos otras comunes, aunque parece que en el siglo XXI, todas las clases desean lo mismo, lo que hay es una guerra por el poder, pero no para cambiar radicalmente la realidad y el mundo, sino para darle continuidad y mantenimiento al orden existente, las alternativas dice Boaventura, deben buscarse en los puntos de fractura y exclusión del sistema actual, porque de lo contrario, es muy difícil encontrar soluciones reales.